La residencia
La residencia es más que una novela sobre un asilo de ancianas: es un retrato íntimo y audaz de la tercera edad, una exploración irreverente y poética del paso del tiempo, los cuerpos que resisten, las amistades que se reinventan. A través de múltiples voces, Julieta Arévalo construye una cartografía emocional y social de la vejez femenina en México, que se debate entre el hartazgo, el deseo, la lucidez y el absurdo.
El estilo de Arévalo es contenido pero expresivo, a veces crudo, otras cargado de simbolismo: frases breves, imágenes precisas, silencios que golpean. La autora logra capturar en pocos trazos los matices de un personaje, el eco de una vida entera o una crítica social punzante. Este libro deja en la boca aquel sabor agridulce que deja la verdad cuando nadie la disfraza: Perder la memoria es como soltar el hilo que nos ata al mundo. Sin él, flotamos sin nombre.
Con esta primera novela, Julieta Arévalo se inscribe en la tradición de las narradoras que desafían el canon desde lo íntimo, lo marginal y lo ferozmente vivo.